2006, AÑO LÍMITE


Inicia México el año 2006 con su catálogo de buenos deseos y a la vez con problemas –unos ancestrales, otros que fueron apareciendo en las décadas recientes– y retos que debemos afrontar en los diferentes órdenes de la vida social, política y económica.

En esta perspectiva no podemos dejar de estar conscientes del pasado, de nuestro devenir histórico y de las realidades que fueron conformando el perfil de la nación. Es decir, lo que hemos sido, somos y queremos ser.

Empezaría entonces por decir que, para mí, este país es su cultura, desde la que generaron nuestros antepasados, del México profundo y milenario, hasta sus expresiones contemporáneas. Por eso no dudo en afirmar como pintora que México también es su plástica, que en muchos momentos deriva de su imponente y diversificada geografía. Pero nuestra patria es, asimismo, la que han plasmado sus hombres y mujeres de letras, que recrean el sentir y vivir del alma nacional. Así, sostengo que en buena medida la nación son sus grandes artistas de todos los siglos. Y México es en sí lo que son sus regiones, que se conjuntan armónicamente para conformar una identidad cultural. Y es también, de manera relevante, su historia: esos episodios a veces heroicos, gloriosos, pero al igual los que han estado marcados por un signo de tragedia, porque en suma han configurado y configuran el rostro y el rastro de la nación.

México es, en fin, su música, sus canciones, danzas, artesanías, fiestas y muchos otros rasgos que nos dan un lugar privilegiado en la civilización humana. Por eso es un compromiso preservar y engrandecer nuestro propio perfil, especialmente ante los embates de un mundo globalizado, es decir, alentar el intercambio con todos los pueblos sin dejar de ser nosotros mismos.

Dar y recibir para enriquecernos juntos.

Del presente, al entrar en el tercer milenio, si bien se han registrado algunos avances en relación con décadas pasadas, no acabamos de resolver una serie de problemas preocupantes que se vinculan a rezagos sociales, económicos, educativos, tecnológicos y culturales, pero sobre todo a la marginación y a la pobreza. Mas, como decía, también se ubican cambios históricos favorables; entre ellos, nuestro reciente salto cuantitativo a la democracia, que es un valioso activo que de ninguna manera debemos permitir se estanque y menos aún retroceda.

Y por lo que se refiere al futuro, aunque las asignaturas pendientes son muchas y variadas, en aras de la síntesis me atrevería a subrayar dos cuestiones esenciales que el país necesita: el modelo político y económico, educativo y energético que nos conviene estructuralmente a fin de que nos

pongamos de acuerdo, transformemos y superemos estereotipos, prejuicios y mitos para que –y ese sería el otro punto fundamental– México crezca y se desarrolle con un sentido de eficacia y equidad, además de insertarnos de una vez por todas con mayor decisión y contundencia en el mundo global que hoy en día ya nos envuelve a todos.

Como se ve, no es una tarea sencilla e incluso a momentos la realidad nos hace sentir que es una labor casi inalcanzable, pero creo que al menos podemos aspirar a sentar buenas bases para entendernos mejor y concitar esfuerzos, voluntades e inteligencias hacia esas altas prioridades nacionales.

Para muchos ya se dio la tercera llamada, mientras que otros afirman que ésta se registró hace tiempo y ya casi estamos en vísperas del apocalipsis.

En cualquier caso, es impostergable dar la respuesta definitiva. Es tiempo ya: llegó la hora.

#cultura #marthachapa

Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
No hay tags aún.
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

**Precios sujetos a verificación

  • Pinterest - Black Circle
  • Facebook Black Round
  • Twitter Black Round

Desing by JIDM

Actualización de página abril 2016